22 DE SEPTIEMBRE · ESPÍRITU QUEBRANTADO

Sabemos que uno de los flagelos mas grandes de la humanidad es la pobreza; no obstante el Señor Jesús usa esta misma palabra y la presenta desde otra perspectiva. Y se enfoca en la pobreza del espíritu. Salomón escribió: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu. Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios.” (Proverbios 16:18-19).

Aquellos que dieron lugar a la altives, es porque le abrieron la puerta al adversario y un poder demoniaco es que viene a controlarlos. A través del profeta Ezequiel el Señor refiriendo al adversario dijo: “Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.” (Ezequiel 28:17).

Con esta introducción en ese poderoso Sermón de la montaña, el señor estaba invitando a sus discípulos, a que nunca fueran a permitir el tener un concepto mas alto de si mismos; y esto se lograra cuando el creyente le haya entregado la totalidad de su vida al Espíritu de Dios. Una de las invitaciones que luego el Señor hizo a sus discípulos fue: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mateo 11:28-30). El mismo Señor quieren que sus discípulos anden en las mismas pisadas de él; porque él es Manso y humilde de corazón.

Kathryn Kuhlman fue una mujer que Dios usó poderosamente, siendo respaldada por el Espíritu Santo con Señales, maravillas y prodigiosos milagros. Su frase favorita antes de ministrar era: “Dios, por favor usa mi nada”.

El ser humilde de espíritu es vaciarse a sí mismo para que el poder del Señor sea el que fluya a través su vida. Es una determinación de depender de Dios cien por ciento.

Esto nos ayuda a entender el ¿Porque de las pruebas? A nadie le gusta pasar por adversidades o luchas, pero detrás de cada prueba viene un morir a nosotros mismos, eso es lo que nosotros podríamos llamar el quebrantamiento y este quebrantamiento hace que dejemos de confiar en nosotros mismos y aprendamos a apoyarnos en Dios. David en medio de su oración de arrepentimiento dijo: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” (Salmos 51:17).

Recordemos que la unción de Dios es como el agua, que nace en la cima de la montaña, pero empieza a descender buscando posar en el lugar mas bajo.