13 DE ENERO – ESFUERZATE EN LA GRACIA

Esfuérzate en la gracia

“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”

(2 Timoteo 2:1)

El esfuerzo es un nuevo aliento en la vida del ser humano, que lo motiva a sobreponerse al desaliento, a las circunstancias adversas, al cansancio o a las preocupaciones. Pero la gracia, es el favor inmerecido de Dios para con aquellos que no lo merecen.

Note que por un lado está el esfuerzo humano, pero por el otro lado está el esfuerzo divino, que es conocido como gracia. Para Dios hubiese sido mucho mas fácil crear otro ser después de que Adán y Eva pecaron; pero Dios se esforzó y entendió que salvar Su obra maestra de la condenación eterna, implicaría el ofrendar a Su único Hijo por la redención de todo aquel que en Él crea.

El Señor tuvo que decirle a Josué: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9). Para Josué tener que reemplazar a Moisés fue un gran desafío, ya que Moisés había sido hasta el momento, el mejor líder de Israel. Por gracia divina enfrentó a Faraón; también trajo las diez plagas que azotaron a la nación Egipto; con una vara extendida logró dividir las aguas del Mar Rojo para que el pueblo de Israel pasara apoyándose en tierra firma. Cuando el ejército de Faraón creyó que ya alcanzaría al pueblo de Israel para destruirlos, Moisés extendió nuevamente su vara y las aguas volvieron a su lugar, dejando a todo el ejército de Faraón como piedras en el fondo del mar. Luego, cuando el pueblo tuvo sed, hizo brotar aguar de la roca en abundancia, para que ellos puedan beber hasta saciarse. Cuando tuvieron hambre Moisés clamó a Dios y el Señor hizo llover maná del cielo, alimento alimeto que los acompaño hasta que llegaron a la tierra prometida, etc. A pesar de todo lo que Moisés logró en su liderazgo, Josué entendió que si Dios estaba con él, el Señor no lo dejaría avergonzado

Creo que cuando Pablo le dijo a su hijo espiritual: “esfuérzate” por la mente de Timoteo pasaron todas las imágenes de las hazañas, las pruebas, las luchas, los sacrificios y las conquistas que hizo su padre espiritual. Ahora él sabe que tiene que ponerse al mismo nivel de su líder. Y esto es lo mismo que cada uno de nosotros tenemos que hacer; andar en las mismas pisadas de aquellos siervos de Dios que con sus vidas nos dieron ejemplo.

Declaración

“Me esforzare en llevar la gracia redentora a mi generación”