22 DE MARZO · ESCOGIDOS PARA SER SANTOS

Un filtro de agua permite purificar este líquido atrapando las partículas que pueden ser tóxicas o perjudiciales para la salud, algunos de estos elementos son arena, barro, óxido, polvo, hierro, altas cantidades de cloro y bacterias, entre otros.

Los primeros en crear filtros de agua fueron los romanos. Al consolidarse una gran civilización perteneciente al Imperio Romano, debieron pensar en cuál era el mejor sistema para proporcionar agua potable a todos los ciudadanos; por tal motivo, construyeron un sistema de acueducto, para transportar el agua desde los montes Apeninos. A lo largo del recorrido, se instalaron filtros y estanques, obteniendo agua de buenas condiciones al llegar a la ciudad.

Hoy en día, alrededor nuestro, existen muchas impurezas que pueden contaminar nuestra mente, como el contenido malicioso que circula con tanta facilidad en el internet y los medios de comunicación, pero también nosotros podemos tener pensamientos negativos de acuerdo a la circunstancia en la que estemos. Es por eso que cada uno debe filtrar lo que ingresa a nuestra mente y lo que se crea en ella.

Pablo, menciona lo que debe estar en nuestra mente: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8 (RVR1960)