21 DE AGOSTO · ESCOGIDOS POR SU GRACIA

El apóstol Pablo, va un paso más allá, de lo que el Señor le habló al profeta Jeremías cuando le dijo: “antes que nacieses te conocí” (Jeremías 1:5) diciendo: “Antes de la fundación del mundo fuiste escogido en él”, ¿Cómo así, fuiste escogido en Él? Recuerde, Dios ve el futuro tan claro como el presente, no hay nada que se esconda delante de Sus ojos.

Todo el plan de redención fue establecido antes de la fundación del mundo, ya el Padre sabía que su hijo Jesús era el que tomaría el lugar de la raza humana, y El que ofrendaría su vida por la raza humana. Recordemos que en el reino espiritual el tiempo no cuenta de la misma manera como se cuenta en el plano natural, para Dios un día es como mil años, mil años como un día. Para el ser humano, especialmente los cristianos, la existencia lleva seis mil años, para Dios seis días; o sea, en el mundo espiritual todo se cuenta de otra manera y Dios nos escogió desde antes del fin del mundo.

Pero ¿para qué nos escogió? Nos escogió para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él y en estos días que la apostasía se ha levantado para poner a prueba la espiritualidad de muchos, es cuando nuestra relación y compromiso con Dios debe ser mucho mas firme y más sólida.

Aunque vivimos en un mundo contaminado por el pecado, es ahí donde se requiere entender la revelación de la Sangre de Jesús porque es lo único que nos puede mantener en una limpieza permanente.

Cuando usted descubre en profundidad el poder de la Sangre de Jesús, toda su vida cambia y se rompe toda la maldición generacional. Cada persona es la suma de lo que fueron sus antepasados. Quizás usted esté batallando con fuerzas de pecado en su vida, a las cuales no quiere ceder pero igual cae. Esto tiene un trasfondo, son las ataduras de sus antepasados; aunque le inculcaron principios cristianos firmes y sólidos en su niñez, cuando alcanzó cierta madurez inclinó su corazón a las cosas de este mundo, se rebeló contra Dios, contra sus padres. Muchos viven en esta situación, sin hallar respuesta a ciertos comportamientos fuera de orden en sus vidas.

Recordemos que los grandes líderes de la historia de la humanidad se forjaron en tiempos de crisis. Abraham caminó con una sola promesa fundamentada en su descendencia y a pesar de las circunstancias, nunca se debilitó en la fe. ”Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.” (Hebreos 11:12).