18 DE FEBRERO · ENFRENTANDO AL GIGANTE

Varios años atrás, un circo muy conocido desarrolló un acto que incluía tigres de bengala. El acto se transmitía en vivo ante una gran audiencia. Una noche, el entrenador entró en la jaula con varios tigres y cerró la puerta como lo hacía usualmente. Las luces inundaban la jaula y las cámaras de televisión se acercaban para que la audiencia pudiera ver cada detalle mientras él, con gran habilidad controlaba a los felinos.

En medio de la actuación, pasó lo peor: las luces se apagaron.

Por casi treinta largos segundos, el entrenador estuvo encerrado con los tigres en la oscuridad. Con su desarrollada visión nocturna, los tigres podían verlo, pero él no los veía a ellos. Sin embargo, sobrevivió y cuando regresaron las luces, terminó su actuación.

Cuando le preguntaron al entrenador cómo se sintió, él admitió sentir temor al principio, pero luego se dio cuenta de que aunque él no podía ver a los felinos, ellos no sabían: “Solo continué sonando mi látigo y hablándoles hasta que las luces regresaron. Ellos nunca supieron que yo no los podía ver tan bien como ellos me veían a mí.”

Sigue hablando a los tigres del temor quieren perseguirte. Tu confianza en Dios hará que obedezcan tu voz de fe.