ENERO 6 · EN LAS PISADAS DEL MAESTRO

Hay cinco puntos importantes que debemos aplicar para desarrollar una genuina compasión: “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas”. Al caminar por las aldeas, podía percibir de primera mano el sentir de esas personas y así conocía sus necesidades más apremiantes. Es necesario ir donde se encuentran todos los que tienen hambre y sed de Dios.

“Enseñando en las sinagogas de ellos”. La enseñanza corre el velo y brinda con claridad la revelación de lo que Dios quiere para las vidas. A través del profeta Oseas, dijo: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento”. (Oseas 4:6a). “Y predicando el evangelio del reino”. La predicación del evangelio confronta a la persona con su pecado y es lo único que la lleva al arrepentimiento. Lo único que transforma las vidas es la Palabra, por esto, es importante enseñarla de manera sencilla y ser un testimonio vivo de lo que Dios ha hecho en nosotros, para que de esta manera otros anhelen entregar sus vidas al Señor. “Y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”. La compasión del Señor es tan grande que no solo les daba el mensaje de salvación, sino que les llevaba sanidad para toda afección y dolencia. “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas”. Jesús reconoció que mies es mucha y los obreros pocos; por tal motivo preparo a sus discípulos para la reproducción; escogió a doce de ellos para que anduviesen en sus pisadas.