30 DE AGOSTO · EL PRIMER AMOR

Una de las preguntas que me hacía constantemente cuando estaba soltero era ¿Cuál será la mujer que Dios tiene para mí? Mas cuando por fin llegó el día en que conocí a la que hoy es mi esposa, sentí un impacto emocional muy fuerte, me puse nervioso y no sabía cómo comportarme, aunque no nos volvimos a ver por más de seis meses, dentro de mi corazón tenía la certeza de que ella era.

Doy gracias a Dios por la manera tan sobrenatural como me permitió llegar a ella y conocerla, sé que si la hubiera buscado por todo el mundo, no la habría encontrado, pero ahora sé que Dios la tenía guardada en el hueco de su mano para cuando llegara ese momento de conocerla, sé que Dios me ha dado muchas bendiciones, pero después de la salvación, la más grande bendición es mi esposa.

Tal vez alguien se preguntará ¿Pero qué sucede cuando se llevan algunos años de casados y el amor ya no está? En el mensaje que el Señor envió a la iglesia de Éfeso donde la halagó por muchas cosas, por su arduo trabajo, por ser paciente, por su celo espiritual, por su discernimiento, por su abnegación en medio de las pruebas, por nunca avergonzarse de su fe y por su perseverancia, pero en los versos siguientes, Dios saca a relucir lo oculto de ella, diciendo: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido” (Apocalipsis 2.5-6). Aparentemente todo estaba muy bien, habían muchas cualidades, pero el Señor pone por encima de todo “El primer amor.”

Es como si el Señor visitara a la pareja en su propia casa y ustedes le comentaran al Señor sobre sus grandes logros en lo financiero, sobre la manera como tienen que trabajar para que nada falte en el hogar, hasta le hablan de su celo espiritual y de cómo se habían apartado de aquellos amigos que no sostenían los mismos principios espirituales que para ustedes era una norma de vida; pero cuando el Señor les pregunta, Cómo está el amor romántico ¿Qué le podrán responder? Pablo dijo que los dones espirituales, la fe sobrenatural, el ayudar a los necesitados y aún el exponerse a ser torturados o ejecutados por causa de su fe, pero sin amor no tiene valor alguno.

La advertencia del Señor es que lleguen a la raíz del desamor, tengan un arrepentimiento genuino y vuelvan al amor romántico.