FEBRERO 6 · EL PRECIO DE LA FIDELIDAD

Una de las áreas en donde el enemigo tratará de seducir a los líderes es aquella que tiene que ver con su fidelidad. Llevo más de cuarenta años en el ministerio, he podido formar a muchas personas para el liderazgo y he tenido muchas satisfacciones al ver los resultados en sus vidas. No obstante, me entristece grandemente ver cómo algunos de aquellos a quien uno trata como hijos, de un momento a otro, cambian en sus corazones, comprometiendo todos sus principios. No les importa vender su primogenitura por un plato de lentejas, pues con una gran indiferencia dan la espalda y abandonan todo.

Aquellos que pierden la fidelidad, por lo general, dejan de honrar a quienes han sido sus autoridades. 

Pablo dijo: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos” (Romanos 13:1-2). 

Tenemos el ejemplo del Señor Jesús, que por amor a nosotros, acepto el des[pojarse de su Deidad, para convertirse en un hombre y como hombre enfrentar todos los ataques satánicos y venció. 

También dijo: “El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia” (Jn 7:18).” El hombre mas importante, mas sabio y mas elocuente de todo el universo, decide anularse así mismo para poder comunicar el mensaje del Padre.