30 DE OCTUBRE · EL PODER DE LA LENGUA

No hay dudas de que todos hemos oído alguna vez la frase: Hablas tan fuerte que no puedo escucharte.  Un viejo poema confirma que el buen consejo de medir tu lengua ha sido dado prácticamente por toda cultura, raza o tribu.

La invertebrada lengua, tan pequeña y débil, puede destruir y matar, declaran los griegos. La lengua destruye las más grandes hordas, afirman los turcos, como una espada. El proverbio persa dice con sabiduría: ¡Lengua larga, muerte temprana! O a veces usan esta versión:  No dejes que tu lengua corte tu cabeza.

La lengua puede pronunciar una palabra cuya velocidad excede el límite, dicen chinos. Los árabes dicen:  El almacén de la lengua es el corazón. De los hebreos viene la máxima expresión: Los pies pueden patinarse, pero la lengua nunca  debe hacerse.

El sagrado escritor corona a todos: El que guarda su lengua guarda su alma. La solución a la cartera armamentista… a las elevadas tazas de criminalidad, abuso y divorcio… puede muy bien yacer… en la lengua.

Las palabras de un padre son como un termostato que establece la temperatura en un hogar. “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.” Proverbios 18:21