SEPTIEMBRE 11 · EL PODER DE LA PALABRA HABLADA

Debemos entender que la Biblia es el “logos” de Dios, o la Palabra revelada por el Señor para nuestras vidas la cual se compara con la semilla que debe ser sembrada, si no es sembrada, se mantiene como logos o “concepto”; pero si es sembrada, pasa a ser “rhema”, que es cuando la Palabra de Dios es plantada en nuestros corazones, y la fe es la que la hace germinar y dar fruto abundante. “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come”. Isaías 55:10

Muchos oyen la Palabra, pero si no la reciben con fe, se convierte en semillas que no fueron plantadas en los corazones de las personas. Prueba de ello es que los judíos habían escuchado suficientemente la Palabra de Dios, pero fueron desobedientes a ella porque su oír no iba acompañado de fe. Pablo dijo: “La letra mata, pero el Espíritu vivifica” (2 Corintios 3:6).

Así como el cuerpo sin el espíritu es carente de vida, la Palabra de Dios sin el rhema no producirá vida en las personas. El apóstol Santiago declaró: “El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18). La única manera en la que el Espíritu Santo se puede conectar con el hombre es a través de la fe, ella es el lenguaje de Dios. 

El Dr. Cho define el rhema como una palabra específica para una persona específica, en un momento específico.

El Dr. Derek Prince hace un análisis sobre el logos y el rhema diciendo que el logos es lo eterno, pero que el rhema toma lo eterno y lo inyecta en el tiempo. Agrega también que el logos es lo potencial, y que el rhema toma lo potencial para hacerlo actuar. Logos es lo general, pero el rhema toma lo general para volverlo específico. La palabra rhema toma una porción del logos y lo presenta en forma que pueda ser asimilado o entendido por el hombre.

Recuerde que lo único que usted necesita para activar esa rhema en su vida es la fe, cuando usted cree entonces Dios trae al plano terrenal el cumplimiento de lo que Él le habló.