29 DE AGOSTO · EL PODER DE LA EVANGELIZACIÓN

El corazón de Dios está palpitando por cada persona que no le conoce, por cada vida que aún no ha escuchado nada de él, por cada familia que cayo en el pantano de la discordia; por cada individuo que tiene sed, en el desierto de la incredulidad. Por aquellos que están mendigando amor, porque nadie les a presentado a aquel que es le Dios del amor.

Todo aquel que ha tenido un encuentro personal con Jesús, tiene una invitación de parte del mismo Dios, para que comparta de su fe con otros. Así como el Señor tuvo que trabajar en el carácter de cada uno de sus discípulos, también hará lo mismo con cada uno de nosotros. Más él espera que voluntariamente nosotros rindamos la totalidad de nuestras vidas a él.

Jesus dijo: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿Con qué será salada?” (Mateo 5:13).

La sal da sabor, pero además preserva de corrupción. Dentro de cada uno de nosotros hay una riqueza espiritual, que por diversas razones no las hemos podido descubrir, pero si nos volvemos a Dios, el sacara esa riqueza oculta a la luz.

Jorge Washington Carver, famoso científico afroamericano, dejó este testimonio: “Tomé un cacahuate (maní), lo puse en mi mano y dije: ´Señor Creador, ¿qué hay en este cacahuate?´. Y el Creador me dijo: ´Tienes inteligencia, descúbrelo´. Y eso es lo que hice”. Los descubrimientos maravillosos de este hombre fueron el resultado de una alianza feliz de fe y perseverancia. El doctor Carver era un hombre devoto, que tenía la fe de un niño, que creía que cada descubrimiento era una revelación, lo cual es ciertamente así. También era un hombre de acción que trabajaba sin descanso en su laboratorio. Fue esto lo que le permitió ser una bendición para la humanidad. Algunos de sus logros fueron: 105 recetas de comidas basadas en el maní. Más de cien productos hechos con maní útiles para el hogar y la granja, incluyendo cosméticos, pinturas, plásticos, gasolina y nitroglicerina.

¿Puede usted imaginar todo lo que Dios haría a través de su vida si sólo comprendiese cuál es el propósito de Dios para usted? No permita que el enemigo bloquee su mente, que la haga improductiva, que le quite la fuerza de conquista. Sino que póngase en las manos de Dios y deje que Él le use llevando alegría, esperanza, paz y vida a un mundo que tanto lo necesita.

Apreciado amigo, no deje que los pensamientos de fracaso lo hagan dudar de su llamado, y estoy seguro que en su corazón hay mucha riqueza, y si la deposita en las manos de Dios, quedara maravillado de todo lo que Dios hará a través de su vida.