SEPTIEMBRE 23 · EL PLAN PERFECTO DE DIOS

No venimos a este mundo como fruto del azar. Existimos porque Dios así lo planeó. Antes de crear este vasto sistema de cosas, nosotros ya existíamos en la mente de Dios y antes de experimentar cualquier clase de rechazo nosotros fuimos aceptados por Él en Cristo.

El salmista David escribió: “Tú estabas presente cuando yo estaba siendo formado en el más completo secreto, tú me viste antes que yo naciera y fijaste cada día de mi vida antes que comenzara a respirar, cada uno de mis días fue anotado en tu libro” (Salmos 139:15-16). 

Todo lo que nosotros somos está descubierto ante los ojos de Dios. Él ve nuestro futuro tan claro como el presente y es el único que nos puede comprender cuando hemos recibido heridas en el alma. 

Una señora, de unos 55 años de edad, me comentó: “No entiendo por qué jamás me he llevado bien con mi hija; ella tiene 22 años, pero toda la vida me ha rechazado ¿qué puedo hacer?”. Inmediatamente comprendí el problema y le pregunté: “¿Usted la aceptó cuando quedó embarazada de ella?” 

En ese momento la señora rompió a llorar y me dijo: “Tenía tantos problemas con mi marido que llegué a odiar a esa criatura y me golpeé en el vientre tratando de abortarla por todos los medios, pero no sucedió, la niña nació y yo la acepté y la quise mucho, pero ella nunca me ha querido a mí”. 

Aunque esta niña fue rechazada por la mamá, Dios la aceptó desde antes de que ella naciera. Las heridas ocasionadas en el alma entran en un nivel más profundo que la mente y la memoria; en el caso de esta joven, ya habían pasado 22 años y ella en su espíritu no aceptaba a su mamá, porque el rechazo seguía vivo en su subconsciente. 

Si usted vivió rechazo por parte de Sus Padres desde el vientre recuerde lo que dice la Palabra, Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (Jeremías 1:5), a veces ciertas personas piensan que porque sus padres ya fallecieron no pueden sanar esa herida pero Dios es nuestro verdadero Padre, Él siempre ha tenido un plan para usted y desde el inicio usted fue deseado por Él.