SEPTIEMBRE 27 · EL LÍDER DE FE

La fuerza y el vigor pujante son cualidades que distinguen al líder de sabiduría.
Estas características se adquieren a través de un proceso de formación del carácter y de capacitación genuina para poder influenciar en otros.

1. El líder no nace, se hace

Una persona escogida para ejercer el liderazgo será moldeada por el Señor y guiada por principios bíblicos. Podrá convertirse en alguien que motiva a otros y permanentemente se motiva a sí misma. Para lograr una gran motivación, se hace necesaria una fuerza interior especial. Entre más adversidades usted haya tenido en la vida, mayor será la fuerza interior que desarrolle.

 2. Transforma las circunstancias positivamente

 Los grandes líderes de la historia de la humanidad se forjaron en tiempos de crisis.
Uno de los líderes que tuvo varios intentos por alcanzar una posición en el ámbito político de su país fue Abraham Lincoln. Al ser visitado por un periodista, se le preguntó: “¿No está cansado de fracasar?”, a lo que él respondió: “No he fracasado, es que aún no he obtenido los resultados deseados”. 

Los pequeños fracasos deben verse como experiencias que nos llevarán al éxito.
El fracaso es para aquellos que no cuentan con la dirección de Dios en sus vidas. Quienes nos dejamos dirigir por Él, estamos destinados al éxito. 

3. Demuestra un compromiso Absoluto

 El líder de fe debe demostrar un compromiso, esto se puede reducir a dos palabras sencilla: entrega y consagración. 

La visión que desarrollamos sólo puede vivirse y experimentarse genuinamente cuando nos involucramos en ella, no en un sesenta, y ochenta, sino en un cien por ciento. Si la entrega es parcial, entonces no se puede ver la unción de multiplicación. El líder que ve fruto en abundancia es aquel que se entrega plenamente a la tarea.

 4. Se reproduce en otros

El despertar espiritual que se acerca en estos días finales demanda la necesidad de nuevas generaciones de líderes, capacitados para influir en todos aquellos que se van añadiendo día a día a la iglesia, y que manifiestan su interés en seguir llevando el mensaje a otros. Ésta será una cadena que se irá prolongando y en la que cada eslabón representará un líder comprometido.