SEPTIEMBRE 7 · EL FUNDAMENTO CORRECTO

El fundamento de cual habla Pablo incluye las enseñanzas de los apóstoles y profetas y también los evangelios que nos presentan de una manera clara las enseñanzas de nuestro Señor y redentor Jesucristo. 

En su carta a los Corintios el apóstol declara: “Porque, aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio” (1 Corintios 4:15). 

Pablo entendía muy bien lo que significaba cuidar a cada persona ganada para el Señor, y hace la diferencia entre los ayos, que son las personas que se dedican a cuidar de los niños pequeños, pero lo hacen tan solo por un salario, pero los padres son los que están pendientes de todos los pormenores. 

Jesús se dedicó por tres años y medio a cuidar, alimentar y formar a Sus doce discípulos, y Pablo se sentía agradecido con el Señor porque lo escogió en el último instante:  

Y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo” (1 Corintios 15:8-10).

Pablo fue el apóstol que más epístolas escribió, el que más naciones visitó, y el que más gente entrenó para que llevaran el evangelio de Jesucristo. 

Cuando el Señor me dijo: “sueña con una iglesia muy grande …” una gracia especial para ganar personas vino sobre mí y también para entrenarlas y hacer que ellas se reproduzcan.

Dios lo ha llamado a usted para ser parte de la construcción que se está llevando a cabo sobre el fundamento firme que es Jesús. Dios no se equivoca y si lo ha llamado a usted es porque tiene el propósito de extender Su Reino en la tierra a través de su vida.