9 DE ENERO · EL CORDERO REDENTOR

Cada año en Alaska, hay una carrera de trineos con perros de 1,000 millas donde
el ganador sale con un premio de mucho dinero y prestigio. Lo que pocos saben
es que esta carrera conmemora una carrera original para salvar vidas.
En Enero de 1926, en el pueblo de Nome, Alaska, Richard Stanley, un niño de
seis años, mostró señales de difteria, una enfermedad que suele ser tan rápida
que acaba en pocas horas con el enfermo. Un día después murió el niño y con el
peligro de una erupción de esta enfermedad entre todos del pueblo, el Dr. Curtis
Welcha empezó inmunizando a todos los niños y adultos con un suero antidiftérico
experimental. Pero en poco tiempo se acabó su provisión, y el suero más cercano
se encontraba la ciudad de Nenana, Alaska, una distancia de Nome de 1,000
millas y de desierto congelado.
Asombrosamente, un grupo de hombres ofrecieron voluntariamente hacer el viaje
con sus trineos con perros. Operando en relevos, un trineo empezó desde Nome
mientras el otro, cargando el suero, empezó desde Nenana. A pesar de la
congelación parcial de sus dedos y orejas – a pesar de tu fatiga y agotamiento –
estos hombres siguieron forzosamente por 144 horas en vientos de –50F grados
hasta hacer llegar el suero antidiftérico a Nome.
Como resultado de este gran sacrificio, solo murió una persona más. El sacrificio
de estos hombres inestimables había proporcionado el regalo de la vida a un
pueblo entero. Cuando tenemos la revelación de la Cruz podemos experimenta el
amor de Dios por nosotros.