27 DE OCTUBRE · EL AMOR PERDONA

La Cruz en la cual murió Jesús, es la mejor manera de representar el verdadero significado del perdón. Cuando usted contempla la Cruz, verá que ésta tiene dos maderos: uno vertical y otro horizontal. El madero vertical nos habla del perdón que Dios le otorga al hombre; el madero horizontal, del perdón que el hombre debe transmitir a su prójimo. Esta es la razón por la cual Jesús murió con los brazos extendidos, mostrándole al mundo Su perdón.

Quizá su pregunta sea: ¿A quién debo transmitirle perdón? Debemos otorgar el perdón a aquellas personas que nos han ofendido en gran manera; y como lo mencioné anteriormente, aquellos que han producido las heridas más profundas son los que más cerca de nosotros han estado Estoy seguro que su dolor y resentimiento no son con el vendedor de algún establecimiento comercial o con el gerente de alguna empresa, sino que son con aquellos que viven bajo su mismo techo. A estas personas es a quienes usted debe transmitir el perdón. Es muy importante que comprendamos este principio: Cuando una persona otorga el perdón, quien primero recibe la liberación es ella misma, pues antes que el perdón alcance a quienes la hirieron, éste toca primero sus labios, rompiendo las cadenas de resentimiento que la ataban. Muchos que asisten a la iglesia, le piden perdón a Dios por sus faltas, pero el Señor sólo les transmite el perdón que ellos han sido capaces de otorgar a otros.

Así como la persona dice que perdona pero no olvida, el Señor perdonará sus ofensas pero se las estará recordando continuamente. El Señor otorga exactamente el mismo perdón que otorgamos nosotros. Con la misma medida que usted mide, el Señor mide sus actos. (Mateo 7:2) Cuando usted se resiste a perdonar, todas sus transgresiones vuelven a florecer, es decir: Perdonar es olvidar, porque eso es lo que Jesús hizo con nuestros pecados. Cuando el Padre transmite perdón, Él olvida completamente, porque así como está lejos el oriente del occidente, así están tan lejos nuestras rebeliones y pecados, Él nunca más los recordará. Usted debe tomar la decisión de transmitir el perdón en fe, sin temer que le fallen nuevamente, y creer que esa persona recibió su perdón. Reponga lo negativo con lo positivo.

La Biblia dice que al que mucho se le perdona, mucho ama. Cuando uno cree que Dios le ha perdonado poco, lo llega a amar poco. Pero cuando uno sabe que Dios le ha perdonado una montaña de pecados, lo ama con todo su corazón. Si los pecados de los que le ofendieron a usted fueron muy grandes, perdónelos, decida creer nuevamente en ellos con todo el corazón, y nunca más vuelva a traer a la memoria sus pecados. Sepulte esas transgresiones y verá como Dios le da la restauración.