6 DE FEBRERO · DISCIPULADO PARA DISCIPULAR

En los restaurantes más lujosos del mundo, el Chef interviene en la elaboración de un delicioso plato de comida, con el fin de sorprender al comensal. Utiliza los mejores ingredientes, los utensilios adecuados y se le dedica el tiempo necesario. Cuando todo está listo, viene lo más importante: el montaje y la presentación del plato elaborado para asombrar al cliente y, para esto, se necesita tomar en cuenta lo siguiente: Leer libros de cocina, saber lo básico de cómo montar un plato, practicar la presentación de la comida y tener claro lo que se quiere transmitir con el montaje de la receta.

El creyente es como un cocinero que debe saber cómo presentar el evangelio a las personas para sorprenderlas. Tenemos que estar a la altura del mensaje que vamos a dar y para esto requerimos: Leer y tener conocimiento de la Biblia, poner en práctica lo que Dios nos enseña en su palabra, estar seguros de lo que vamos a compartir y siempre pedir la guía del Espíritu Santo.

Dios nos ha escogido para que podamos llevar su palabra a todo lugar y las buenas nuevas deben ser presentadas de la mejor manera. Aun así, no debemos olvidar que lo esencial es el amor por el perdido para que pueda encontrar paz y la salvación para su alma.

¡Dios ya te hizo el mejor pescador de hombres!