20 DE SEPTIEMBRE · DIOS SE REVELA A NOSOTROS POR SU PALABRA

Jesús se revela a sus discípulos como la verdad. entendiendo que no hay muchas verdades, solo hay una y Jesús asevero que él es esa verdad. Jesús frente a Pilatos le dijo: “Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? (Juan 18:37-38).

Pero Pilato no entendido que al que estaba enjuiciando era a la verdad de Dios hecha hombre. A través del proverbista el Señor dijo: “Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan.” (Proverbios 8:17). La mejor manera para poder conocer el corazón de Dios es a través de su palabra; pues en la medida que estemos estudiando las escrituras, el espíritu Santo, estará trayendo revelación a nuestras vidas, y el mismo se encargara de abrir nuestro entendimiento, para que podamos entenderle porque estamos en este mundo, y de este modo podremos saber que es lo que Dios quiere que nosotros hagamos; pues a esto es a lo que se refiere el proverbista; pues hallar el propósito, es hallar la vida. Pero ¿Quiénes son los que logran comprenderlo? Aquellos que cuando reciben la palabra de Dios, no dejan pasar más tiempo, sino que con diligencia consagran sus vidas a Dios para poder recibir el conocimiento de su palabra. Si las personas lograran comprender por un momento, que lo único que nos puede llevar a una vida de prosperidad, es el contacto que nosotros tengamos con la palabra de Dios; estoy seguro que se esforzarían por pasar mas tiempo en contacto con la palabra de Dios.

El Señor a través de Salomón enseño: “Las riquezas y la honra están conmigo; Riquezas duraderas, y justicia.” Proverbios 8:18. Podemos observar que las riquezas no están en nuestras fuerzas, ni en nuestra habilidad, o en el poder de influencia que tengamos. Todo aquello que mas anhela el ser humano y para lo cual desgasta la mayor parte de su vida; están en el Señor. Además sin que tengamos que hacer alarde de que somos personas honorables, el Señor es el que se encargara de ponernos en un lugar de privilegio. “Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; Y mi rédito mejor que la plata escogida.” Proverbios 8:19.

Que interesante lo que el Señor nos enseña; que el fruto que proviene de la palabra, es de más valor que el oro refinado; y la cosecha que obtendremos por haber creído en la palabra, es superior a la plata escogida. “Por vereda de justicia guiaré, Por en medio de sendas de juicio, Para hacer que los que me aman tengan su heredad, Y que yo llene sus tesoros.” Proverbios 8:20-21.