23 DE ABRIL · LA DIMENSIÓN DE LA FE

Entrar en la dimensión de la fe, es algo que se logra exclusivamente por medio del contacto que tengamos con la Biblia que es la palabra de Dios. pues a través de ella nuestra relación con Dios se fortalece y nos hace aptos para conquistar todos nuestros sueños.

La fe en Dios está por encima de los sentidos naturales, la fe cree en lo que no vemos, espera alcanzar lo que en lo natural seria imposible, pero fluye desde lo profundo de ese corazón regenerado por el Espíritu de Dios. “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque y nace en el corazón.” (Romanos 10:8-10).

Generalmente, el ser humano tiende a andar por vista y no por fe; trata de aferrarse a lo que ve, olvidándose de que detrás de este sistema de cosas existe un reino espiritual que no vemos pero que es real y eterno. La fe nos relaciona con el mundo invisible y eterno donde está el gobierno de Dios. La fe nos eleva por encima del plano natural para unirnos con el eterno y glorioso Reino de Dios.

Por la fe podemos dejar nuestras debilidades y flaquezas al pie de la Cruz para vestirnos de la fortaleza invencible del Espíritu de Dios. La fe nos conduce a salir de un mundo de fracaso y derrota para disfrutar del éxito y la prosperidad que Dios ha reservado para los que le aman. La fe tiene la habilidad de transformar lo absurdo en lógico, y lo vil y menospreciado, en útil y bendecido. La fe nos ayuda a entender el origen de todo.

Cuando usted escucha hablar acerca de Dios, ¿en qué piensa? Jesucristo fue el único que nos reveló al Padre, quien es el Dios Todopoderoso que puso en orden todo este sistema de cosas que nos rodea, quien es el principio de la vida y quien sustenta todo cuanto existe con la Palabra de Su infinito poder. Todo comenzó en Él y todo volverá a Él.

Además, fue Dios quien dio entendimiento al hombre juntamente con la capacidad de escoger entre lo bueno y lo malo, a pesar de que el ser creado por Él se rebeló contra Su Palabra, escogiendo su propio camino y mereciendo la condenación eterna. Mas fue el mismo Dios quien preparó un plan de redención a través de Jesucristo.

La fe en Jesús es lo único que permite al creyente tener una vida victoriosa, gozando de las bendiciones de Dios. Pero esa fe se desata cuando tenemos un acercamiento sincero al Padre mediante la lectura de Su Palabra.