5 DE OCTUBRE · DETERMINADOS EN ALCANZAR A LOS PERDIDOS

Una de las películas que ha causado un impacto recientemente es la historia de un soldado que fue enlistado a la guerra pero que por sus convicciones cristianas se determinó a no usar armas, esto le significó que nadie le diera valor a su trabajo, incluso algunos pensaron que era un estorbo.

Pero cuando la guerra recrudeció, este valiente hombre prácticamente permaneció en medio del fuego cruzado. Su coraje y determinación le permitieron salvar a muchos de sus compañeros heridos en batalla, él fue el único que les pudo ayudar. Cuando el Señor nos habla de “Bienaventurados los misericordiosos” está hablando del corazón compasivo que debemos tener para ayudar, rescatar y salvar a muchas personas, yo creo que la base fundamental del evangelio de Jesús es que podamos nosotros llegar a donde tal vez nadie llegaría; el mismo apóstol Pablo dijo: “Me esforcé en predicar donde Jesús nunca hubiese sido predicado”.

Esta es la determinación que debemos tener en nuestro corazón. Cuando David Wilkerson, golpeo en la puerta del líder de la pandilla de los Mau Mau, Niky Cruz, este fue recibido con una frase que él no esperaba: “Niky Jesucristo te ama.” La respuesta que Niky le dio fue: vete predicador y no vuelvas, porque si vuelves te partiré en 1.000 pedazos. Pero este le respondió: aunque lo hagas, cada pedazo de mi te gritara: “Niky Jesucristo te ama. Esa fue la llave para que Niky días después entregara su vida a Jesucristo y se convirtiera en un predicador de su palabra. En el libro de Lucas en el capítulo 15 podemos ver claramente tres ilustraciones respecto de esto:

La oveja perdida. “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?” Esto se refiere a que hay algunas personas que el Señor trajo a nuestro ministerio, bajo nuestra protección, que son parte del redil, pero que pueden estar en riesgo de aislarse y correr riesgos y peligros.

La dragma perdida. “¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?” (vs.8).Representa a la protección y el valor que el Señor le quiere dar al corazón y a las relaciones sentimentales, en donde es necesario barrer el pasado y encontrar la persona correcta.

El hijo perdido. Se refiere a Aquel que no valora lo que hay en la casa del Padre, sino que permite la autosuficiencia, que él puede valerse por sí mismo y pide la parte de los bienes; el padre se los da, él los desperdicia viviendo en pecado hasta que llega el momento donde él vuelve en sí. Apreciado amigo, creo que esta es la oportunidad, para que entienda que Dios le ama y que él tiene su mano extendida para levantarle, sostenerle y guiarle al destino que siempre a anhelado y nunca lo ha logrado, porque solo ese destino se encuentra en Él.