9 DE OCTUBRE · DEPENDIENDO DEL ESPÍRITU SANTO

En este momento es importante que entendamos que cuando hay persecución hay vituperio, cuando hay ataques de parte del enemigo necesitamos entender que no estamos solos que alguien más está con nosotros y ese alguien es el Espíritu Santo. Estando persuadido de esto, que Él que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Filipenses 1:6-7

El apóstol Pablo desde la cárcel, envía palabras de animo a sus discípulos en Filipo. Pablo tenia una meta: presentar perfecto en Cristo a cada creyente. Pablo como conocedor que había sido del Espíritu Santo, sabia que Él no los dejaría a mitad de camino, sino que prepararía los medios para que ellos pudieran mantener viva su fe, hasta el fin de su carrera. Recuerdo que recién casados con Claudia ella tenía que ir a la universidad y atravesar por un callejón muy largo y muy solitario y no tan iluminado, y un día que ella estaba caminando yendo para la casa, eran como las diez de la noche, sintió como que una fuerza extraña detrás de ella estaba y que algo la iba a envolver y mi esposa cuando se dio media vuelta vio un hombre de esos aspectos terribles era un mendigo que quería como abrazarla con malas intenciones y en ese momento la reacción de ella, fue empezar a hablar en lenguas y con una autoridad salían esas palabras que el hombre se asusto como si hubiera visto un ejército detrás de ella, dio media vuelta y salió a correr.

Vino una protección sobrenatural peleando por ella era el mismo Espíritu Santo. Y cuantas veces Dios nos guarda y lo interesante es que el Espíritu Santo es una persona es real y Él quiere vivir dentro de nosotros. Jesús expreso a sus discípulos: “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré” (Juan16:7). con esto el Señor da a entender que él nunca nos dejaría solos.

Razón por la cual en el pentecostés el Espíritu Santo descendió sobre los ciento veinte en el aposento alto y todos fueron llenos del Espíritu de Dios. Pablo en su carta a los corintios les dijo: “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”. (1 Corintios 2:11-12).

Moisés escribió: “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre…” (Deuteronomio 29:29).

Apreciado amigo, desde los 18 años de edad conocí al Espíritu Santo y puedo decir que no hay mejor compañero que Él.