22 DE MARZO · CORONA DE HONRA

En la antigüedad, los imperios más poderosos tomaban como esclavos a pueblos pequeños quitándoles así su libertad y por lo general la esclavitud incluía abusos por parte de sus amos, ¿Quién es un esclavo? Es aquel que no tiene voluntad propia para decidir sobre su vida y está bajo dominio de alguien.

El pecado ha esclavizado a muchas personas que han dejado que el diablo los envuelva con sus mentiras, logrando que sean personas sin voluntad para decidir sobre sí mismos, Son muchas las personas que han sido encerradas en una profunda tristeza quitándoles la paz de sus corazones. Hoy en día, hay gente que camina libre por las calles y no están privados de su libertad en una cárcel, pero muchas veces viven en una prisión espiritual donde no encuentren paz para sus almas.

El enemigo quiere hacernos creer que no merecemos estar en la presencia de Dios y que no somos dignos de su perdón, su intención es alejarnos por completo del Señor para tomar el control de nuestras vidas a su antojo, esclavizandonos en cosas que nos separan del Padre.

Cuántas veces, hemos buscado ser libres en nuestras propias fuerzas de las cosas que nos esclavizan y no lo hemos logrado; hoy necesitamos recordar que en Jesús podemos encontrar la libertad que muchas veces hemos querido obtener. “… y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Juan 8:32. La verdad es Cristo y si anhelamos conocerlo a Él seremos verdaderamente libres de todo aquello que nos tiene cautivos. Jesús, no condena a nadie, perdona y da libertad a todo aquel se acerca para conocerlo. Él nos librará y sanará nuestro corazón herido. La corona de espinas sobre su cabeza, te libró de la esclavitud, de la maldición y pagó tu rescate con su propia vida.

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”. Gálatas 5:1