30 DE ENERO · CONOCIENDO AL SHADÁI

Una madre tiene colgada en la cocina de su casa una pequeña pizarra donde, cuando tiene que salir, suele escribir recados a su familia.

Frecuentemente escribe una lista de trabajitos que debe de hace su hijo de doce años cuando éste llegue de la escuela. Un día se le olvidó hacer dicha lista pero al volver a su hogar, encontró que alguien había llevado la ropa limpia de la soga y la había doblado cuidadosamente, había sacado la basura de la cocina y había cortado el pasto del frente.

“Pero yo no dejé una nota diciéndote que hicieras estas cosas”, le dijo la mamá a su hijo. “Ya lo sé”, contestó el niño, “pero en mi corazón yo quería hacer algo que te agradara a ti”. El pacto nuevo de Dios está escrito en nuestro corazón. Servimos a Dios porque ansiamos hacerlo, porque queremos hacerlo, y no porque está escrito en tablas de piedra o según la ley. El nuestro es un pacto de gracia. ¡Demos gracias a Dios por el nuevo pacto!