2 DE JULIO · CON LA FE TODO ES POSIBLE

La fe es el único requisito que Dios exige para acercarnos a Él. El Señor no permite ni acepta otro método diferente al de la fe para tener comunión íntima con Él. Una cosa es saber que Dios existe, pero otra es tener una relación personal y permanente con el autor de la vida, y sólo puede lograrse a través de la fe. La fe es esencial y no puede ser sustituida ni cambiada absolutamente por nada. Todos por naturaleza creemos en algo o en alguien, pero la fe va mucho más allá, nos da la certeza de que ese ser superior existe, y la convicción plena de que Él vive dentro de nosotros.

Estando en un restaurante se me acerco un Hombre, me saludo muy eufóricamente después de darme su nombre, me dijo: Tenía deseos de conocerlo, por una de sus enseñanzas me salvaron la vida.

“Tuve un problema en la empresa donde laboraba; me acusaron injustamente de un desfalco millonario y me despidieron, luego estuvieron persiguiéndome y dondequiera que iba a trabajar llegaban las acusaciones; incluso trascendieron hasta la sinagoga donde me congregaba; por esta razón estuve rodando por meses sin encontrarle solución a mi problema laboral. Esto me llevó a tener conflictos familiares muy serios, encontrándome en un callejón sin salida; fue tal mi desesperación que llegué a pensar que el único camino que me quedaba por tomar era el suicidio; consideré también el escarnio que le harían a mi familia, especialmente a mi mujer y a mis hijos, pero insistí en que no había otra salida y maquiné quitarme la vida.

Pero esa noche prendí la radio, el locutor anunció anuncio su nombre y me quedé escuchando su conferencia hasta que usted mencionó algo que me estremeció porque coincidía justo con mi situación, usted dijo: “Si en este momento usted está pasando por una situación adversa, y piensa que su vida carece de sentido y ha pensado en quitársela, le pido en el nombre de Jesús que no lo haga, porque usted no es el dueño de ella, ésta no le pertenece, el único que puede decidir sobre su vida es solamente Dios, Él, y nadie más”.

Inmediatamente caí postrado, me quebranté y empecé a llorar sin parar. Le pedí perdón al Señor por haber pensado en atentar contra mi vida y continué llorando y pidiéndole perdón al Señor hasta la madrugada. al siguiente día fui hasta iglesia que usted pastorea y pude conocer verdaderamente quién es Jesucristo, yo pensaba morir y efectivamente eso fue lo que sucedió, morí al pecado y nací a una nueva vida con Dios en Cristo Jesús.

Como podemos ver la fe nos relaciona con el mundo invisible y eterno de Dios y nos ayuda a dejar nuestras debilidades y flaquezas al pie de la cruz, para vestirnos de la fortaleza invencible del Espíritu Santo, nos ayuda a salir de un mundo de fracaso y derrota para transitar por las calles sólidas del éxito, y de la paz.