20 DE NOVIEMBRE · CAMBIANDO LA DEBILIDAD EN FORTALEZA

Refiriéndose a los tiempos del fin, el Señor está haciendo una invitación a cada uno de sus hijos a que se preparen y entren a la guerra; recordando que: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.” (Efesios 6:12,13).

Cuando los tiburones bebés son colocados en un acuario, les limitan su desarrollo a tal punto que llegan a su vejez midiendo sólo unos pocos centímetros. Pero si a esos mismos tiburones los sacan al océano, en muy poco tiempo recuperan su tamaño normal. Lo mismo le sucede a la persona que nace al espíritu. Quizá ha recibido muchos golpes en la vida, tal vez, lo han limitado en su esfera de acción y no alcanza a comprender el Reino de Dios pero nace al espíritu, en poco tiempo empieza a crecer y desarrollarse. Todo porque nació del Espíritu en poder y en fe. Usted debe nacer de Dios.

El escritor de la carta de Hebreos afirma que los hombres de la antigüedad “…por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros” (Hebreos 11:33-34). Aparentemente daban la impresión de que no podían conquistar, pues todo estaba aparentemente en su contra, pero lo hicieron, y todo porque aprendieron a apoyarse en Dios.

Moisés es un claro ejemplo al respecto; sin ejercito, con un fuerte problema a de tartamudez y con la única arma que tenia, una vara de pastor y por su puesto una gran fe en Dios; se enfrentara al hombre más poderoso de la tierra (Faraón) y lo venciera.

Y sabemos que él sacó fuerzas de debilidad. No deje que los problemas lo aplasten, que las dificultades le hagan creer que usted no tiene valor; tome nuevo aliento, levántese como un conquistador. Dios quiere hacer de usted un guerrero y un conquistador, pero debe creerle.. Isaías dijo que el pequeño vendrá a ser mil, y el menor un pueblo fuerte (Isaías 60:22). Si siente que es pequeño, el Señor le dará mil.

Desde hoy usted debe comenzar a comportarse según su nueva naturaleza. No actúe como fracasado, no actúe como una persona temerosa, actúe como un varón y una mujer de Dios.

Refiriéndose a Abraham, el apóstol Pablo escribió: “El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.” (Romanos 4:18-20).