3 DE MAYO · BENEFICIOS DEL TEMOR A DIOS

El temer a Dios nos ayuda a disfrutar de Su presencia, de Su santidad, de Su justicia y de Su misericordia. Salomón dijo: “Escríbelas en la tabla de tu corazón” (Proverbios 3:3b).

Dios quiere que Sus palabras queden grabadas en nuestro corazón. ¿Se detuvo usted a pensar alguna vez en las “tablas”? La madera se talla, se cincela, es un trazo profundo que queda definitivamente impreso y no puede ser removido. Él nos invita a que nos esforcemos por memorizarlas, de modo que sean definitivamente como nuestros propios pensamientos, hasta que cada una de Sus palabras sean parte de nuestra vida; esto nos ayudará a que hallemos gracia y favor ante Sus ojos y los de nuestro prójimo.

A través de Moisés, el Señor enfatiza que los mandatos que Él establece para Su pueblo son para que se inspiren a vivir en el temor de Su presencia. Cada líder, cada joven, cada padre y madre, deben tener los mandamientos de Dios en su corazón; la manera como ellos apliquen la Palabra de Dios en cada área de sus vidas, será transmitida directamente a sus discípulos y a sus hijos.

“Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla.” (Deuteronomio 6:1).

Cuando nosotros estamos llenos de la Palabra y de Su conocimiento, es muy fácil poder transmitirlos. Pablo dijo: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros” (Colosenses 3:16ª). Debemos recordar que la Biblia es:

• La Palabra Eterna de Dios. “Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos” (Salmos 119:89). “Mas la palabra del Señor permanece para siempre Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada” (1 Pedro 1:25).
• Es Espíritu y es Vida. “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63).
• Es viva. “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).
• Es poderosa. “Porque es como un fuego y como martillo ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?” (Jeremías 23:29).
• Es redentora. “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios” (1 Corintios 1:18).

Si nos esforzamos para que la Palabra de Dios sea parte de nuestras, no solamente fortaleceremos nuestra relación con Él, sino que estaremos asegurando nuestro destino eterno y a la vez veremos la protección Divina en cada uno de nuestros descendientes.

El temor a Dios nos rescata del temor a la condenación eterna.