17 DE ENERO · BENEFICIOS DE RECIBIR LA SANTIDAD DE DIOS

Ruskin, un famoso crítico de la era victoriana, envió un día de regalo a la hija de un amigo suyo un
hermoso pañuelo. La dueña de esta prenda, muy orgullosa de ella, se afligió mucho cuando un día,
en un descuido, una mancha de tinta cayó sobre el pañuelo arruinándolo completamente.
Cuando Ruskin se enteró, pidió que se le entregara el pañuelo, y al poco tiempo se lo devolvió,
transformado en una obra de arte. Tomando como base la mancha de tinta, había hecho un
espléndido dibujo a pluma.
No estamos libres de equivocarnos, todos en algún momento hemos tomado malas decisiones que
nos han manchado como la tinta en ese hermoso pañuelo. Sin embargo, Dios, como nuestro

creador, está esperando que le entreguemos nuestras vidas para transformar el desastre que
causamos en una obra de arte.
Si bien es cierto que tenemos que enfrentar las consecuencias de nuestros actos, Dios puede
transformar nuestras vidas y darnos una nueva oportunidad, convirtiendo esa mancha que nos
dañó en una obra de arte.
Las manchas no necesariamente hacen inservible una prenda, en las manos correctas podrían
convertirse en una obra de arte. De la misma forma, cuando entregamos nuestras vidas a Dios, Él
transforma todo para nuestro bien; recuerda que para nuestro creador no hay nada imposible.
“Jesús los miró fijamente y dijo: —Humanamente hablando, es imposible, pero no para Dios.
Con Dios, todo es posible” Marcos 10:27 (NTV)
No te preocupes ni te aflijas por tus manchas, entrégale tu vida a Dios así como está, para Él no
hay imposibles y puede transformar todo en bendición.