16 DE ABRIL · BENDICIÓN QUE SE REPRODUCE

Son muchas las personas que anhelan nuevas oportunidades, posiblemente para mejorar su nivel de vida; solo que en muchos casos hay algo que los detiene y es la duda, esto les impide arriesgarse y muchos dejan pasar grandes oportunidades. Uno de los mas grande ejemplos de alguien quien a pesar de su edad, siendo de setenta y cinco años, escuchó al Señor decirle: “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. (Génesis 12:1). El destino de Abraham dependía de si daba el paso de obediencia en busca de una nueva vida, o se conformaba con lo que ya tenía. Pero Abraham entendió que cuando Dios promete algo, Él siempre lo cumple.

En este llamado el Señor promete tres bendiciones: la primera sería para Abraham, la segunda Abraham sería de bendición para otros y la tercera Dios bendeciría a los que bendijeran a Abraham.

Bendición es recibir el respaldo pleno de Dios, a pesar de que no lo merezcamos. Pues sabemos que las bendiciones de Dios son integrales y cubre también todo lo que nos rodea.

Por la fidelidad de Abraham, la bendición alcanzó a su hijo Isaac, a pesar de que su padre ya había partido con el Señor. “Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habitó Isaac junto al pozo del Viviente-que-me-ve.” (Génesis 25:11). “Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.” (Génesis 26:12,13).

De igual manera Isaac bendijo a su hijo: ”Y Jacob se acercó … y le bendijo, diciendo: Mira, el olor de mi hijo, Como el olor del campo que Jehová ha bendecido; Dios, pues, te dé del rocío del cielo, Y de las grosuras de la tierra, Y abundancia de trigo y de mosto. Sírvante pueblos, Y naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos, Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren” (Génesis 27:27-29).

Lo mismo hizo Jacob con su hijo José. “Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día, 16el Angel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra.” (Génesis 48:15-16).

Debemos tener presente que la palabra bendecir significa decir bien. Hablemos bien de aquellos que nos rodean, sembremos en las personas palabras de esperanza y vida, entendiendo que nuestras palabras son decretos de vida.