6 DE AGOSTO · LA ARMADURA DEL GUERRERO

Pablo conocía cómo operaban las fuerzas de maldad en las regiones celestiales y cómo están organizadas, cómo trabajan y su objetivo al influenciar negativamente la vida de las personas. En este versículo dice que somos guerreros espirituales y por eso necesitamos tomar toda la armadura espiritual para estar firmes contra cualquier asechanza del adversario.

Debe haber una disposición en el corazón del creyente de ponerse a diario toda la armadura, entendiendo que el yelmo de la salvación protege la mente, pues debemos tener la plena certeza de que si partiéramos de este mundo seríamos completamente salvos y así no aceptamos ningún pensamiento de culpabilidad, teniendo la certeza de que ninguna condenación hay para quien está en Cristo, el yelmo de la salvación también protege los pensamientos de todo dardo de fuego del maligno; dardos que vienen envueltos en pensamientos humanos, mas el yelmo de la salvación protege la mente y la mantiene renovada, por lo cual siempre la persona está dispuesta para la conquista.

Ceñir los lomos con la verdad: Todo soldado romano requería de un cinturón para que su túnica no se convirtiera en un obstáculo en el momento de la guerra, a esto se refiere el apóstol, invitándonos a que todos esos pensamientos sueltos, los sometamos a la dirección de la Palabra de Dios para que nuestro andar sea rápido y eficaz.

– LA CORAZA DE JUSTICIA: Esta protege su pecho, su corazón sus emociones, Muchos en el pasado vivieron experiencias

– EL APRESTO DEL EVANGELIO DE LA PAZ: Debe calzar sus pies con el Evangelio. Compartir acerca de Jesús con otras personas es un arma espiritual muy poderosa, el profeta Isaías dijo: “¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: ¡Tu Dios reina!” Isaías 52:7.

– EL ESCUDO DE LA FE: Protege nuestra mente y corazón de los dardos del maligno, de esta manera protegeremos todo lo que Dios nos ha confiado.

– EL YELMO DE LA SALVACIÓN: Usted debe proteger su mente por medio de la Palabra y así ningún dardo del enemigo llegará a usted, ningún mal le sobrevendrá ni plaga tocará su morada.

– LA ESPADA DEL ESPÍRITU: Aunque Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, vivimos protegidos porque el Señor nos dio la espada del Espíritu que es la confesión de Su Palabra, porque de la abundancia del corazón habla la boca, la Palabra de Dios confesada en la unción del Espíritu Santo se convierte en el arma más poderosa y puede derribar cualquier fortaleza del enemigo.

– ORANDO EN TODO TIEMPO: Esto nos habla de la relación permanente que debemos mantener con nuestro redentor.