19 DE ABRIL · APRENDIENDO A CONFIAR EN DIOS

Hay momentos en que el pánico quiere apoderarse de las personas, pero aquellos que están en posiciones de liderazgo deben tener la madurez para saberlo afrontar. En la época de Moisés, el único medio que había de comunicación era a través de los líderes principales, es como si tuvieran doce cadenas noticiosas, de las cuales diez de ellas estaban hablando muy negativamente de la situación.

Recordemos que el medio noticias que más sobresale, es el que ejerce influencia en los demás. Así sucedió en este caso. Uno solo de los doce espías que envió Moisés, lo que le impactó, no fue el abundante fruto de la tierra, sino el tamaño de los hombres que la habitaban y que además ellos habitaban protegidos por grandes murallas como si fuera una fortaleza. Y olvidaron todo lo que Dios había hecho por ellos en situaciones mucho mas difíciles; y por tal motivo uno de ellos empezó a hablar negativamente y esto contamino a los otros. Pero por otro lado Josué y Caleb lograron distinguirse por sus vidas de fe, perseverancia y determinación. Fueron los únicos que pudieron discernir el plan de Dios para con ellos. Los motivan diciéndoles: “Subamos.”

La vida de fe implica un esfuerzo de nuestra parte, es completamente opuesta a la vida de pecado. El pecado siempre lleva a las personas por el camino más fácil, lo cual implica una vida de descenso. La fe demanda de nuestro esfuerzo, el cual es subir la montaña donde están las dificultades, pero con la plena certeza de que las venceremos. “Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma” (Hebreos 10:38,39).

TOMEMOS POSESIÓN DE ELLA
Josué entendía muy bien el principio de Pisar. Entendiendo que detrás de aquello que se ve gigantesco, hay un espíritu que intimida, que hace ver que las cosas se vean mucho mas grande de lo que parecen. Josué sabia que no Existe alguien que pueda superar el poder de Dios y este principio lo aprendió de su líder: “Moisés, quien por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.” (Hebreos 11:27).

Cuarenta años después Dios le confía a Josué la misión de introducir al pueblo de Israel en la tierra prometida, diciéndole: “Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.” (Josué 1:2,3).

Apreciado amigo hoy le invito a que ponga de su parte en conocer la Palabra de Dios; entendiendo que esta es la buena noticia; la que nos da esperanza, confianza y nos muestra un futuro mejor.