15 DE FEBRERO · AMOR QUE DA CONFIANZA

Una caravana atravesaba las arenas del desierto. Se detuvo para preparar el campamento y el Joven encargado de los camellos se le acercó al jefe y le dijo: Son 18 camellos y solo tengo 17 cuerdas para amarrarlos. ¡Eso no es problema! le dijo el jefe. “Los camellos no son inteligentes. Amarra los 17 y luego te acercas al último y simulas amarrarlo a él. Al ver que todos sus compañeros fueron amarrados se quedará quieto toda la noche pensando que está amarrado”.

Así lo hizo el Joven y al amanecer vio con alivio que el camello permanecía allí donde lo había dejado. Entonces liberó a los 17 camellos. Cuando la caravana empezó a andar, el joven corrió hacia su jefe diciendo: Espere, hay un camello que no nos sigue. ¿Es el mismo camello al que simulaste amarrar?, le preguntó. Sí jefe ¿Cómo lo sabe?. “Seguro que esta mañana se te olvidó soltarlo, el camello todavía piensa que está amarrado. Corre, simula soltarlo y verás que se pondrá en camino”, le dijo al muchacho.

Muchas veces pasamos por lo mismo que el camello. Alguna circunstancia trajo temor, nos inmovilizó, nos ha llenado de complejos, y permitimos que nos deje atados, inmovilizados llenos de temores.

Analiza si estás perdiendo oportunidades por algo que no existe. Dios ya te dio la libertad, ¡camina sin temor!