11 DE NOVIEMBRE · AMOR INMENSURABLE

Aquellos que han podido vislumbrar la gloria y poder de Jesús, fue porque tuvieron un encuentro personal con la cruz; no de manera intelectual ni lógica, sino por medio de una revelación divina. Para vivir la revelación de la Cruz, lo cual es una experiencia sobrenatural uno debe vivir un tiempo intenso de oración; allí el Espíritu Santo tomará su espíritu y lo unirá al de Cristo, y podrá vivir lo mismo que Él experimentó en la Cruz.

Jesús allí tomó nuestro lugar. El Hijo de Dios llevó toda la maldición, toda la enfermedad, toda la tragedia humana, todo el dolor y el sufrimiento en Su cuerpo. La Palabra de Dios nos enseña en Gálatas 3.13 que “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero”.

La Cruz de Jesús quedó en un presente continuo, pues Él ofrendo Su vida una vez y para siempre. Todos sabemos que el fruto de la semilla está dentro de ella y si la semilla no se siembra quedará como un simple grano. Pero, al sembrarla, aquello que murió florece. La entrega a Jesús simboliza muerte, pues estamos renunciando a esa parte de nosotros que se conoce como alma y que se conforma de mente, emociones y voluntad. Esto significa rendición total.

¿Qué fue lo que movió a Jesús a dejar Su trono de gloria despojándose de Su divinidad para hacerse hombre? El amor hacia un mundo sumido en una total perdición; dándonos la mayor lección de amor y misericordia, entendiendo que el precio que pagó fue Su misma Sangre: “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:18-19).

En mi experiencia personal, hubo una época en que sentí la necesidad de buscar con todo mi corazón, de profundizar en la gracia de Dios manifestada a través de la Cruz, y en mis tiempos de oración trataba de comprender el trasfondo del porqué Jesús tuvo que ofrendar Su vida de esta cruenta manera. Creo que esto ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que haya tenido.

Para el Apóstol Pablo la revelación de la Cruz fue:

1. La redención de la maldición. (Gálatas 3:13).
2. La crucifixión del mundo. (Gálatas 6:14).
3. La cancelación de todos los argumentos que había en su contra. (Colosenses 2:14).
4. La liberación de la culpabilidad. (Romanos 8:1).

Cuando usted vive la Revelación de la Cruz, experimentará total libertad en su vida, pleno gozo e inmensurable fe.