«Dios quiere que Sus palabras queden grabadas en nuestros corazones». (Proverbios 3:3b).

Él nos invita a que nos esforcemos por memorizarlas, de modo que sean definitivamente como nuestros propios pensamientos, hasta que cada una de Sus palabras sean parte de nuestra vida; esto nos ayudará a que hallemos gracia y favor ante Sus ojos y los de nuestro prójimo. Él dijo: “¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera andado Israel! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, y vuelto mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, y el tiempo de ellos sería para siempre. Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, y con miel de la peña les saciaría” (Salmos 81:13·16).

La exclamación del Señor es porque Su mismo pueblo cerró los oídos para no oír Su palabra y taparon sus ojos para no ver Su ley. No obstante, si ellos le hubieran escuchado, en un solo instante todos sus enemigos habrían sido derribados; pero como hicieron todo lo contrario, fueron sus enemigos los que se engrandecieron sobre ellos y los derribaron. Dios quería pelear por Su pueblo, pues con un solo golpe dado por Su mano habría sido más que suficiente para haber pulverizado a todos sus adversarios. Sin embargo, por causa de su propia obstinación su liderazgo no perduro, por el contrario, fue demasiado pasajero.

El apóstol Pablo al respecto escribió: “Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos”. (1 Corintios 10:6·11)

declaracion40

memorizar40

temasoracion6sept

9 NOVIEMBRE · SOMOS CARTAS ABIERTAS DE LA BONDAD DE DIOS

|

371 comentarios