9 DE ABRIL · LA PROSPERIDAD PROVIENE DE DIOS

Una vez un padre de una familia acaudalada, llevó a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su él viera cuan pobres eran las personas del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche completo en una granja de una familia campesina muy humilde; al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le preguntó a su hijo: ¿Qué te pareció el viaje? —Muy bonito papá. —¿Viste que tan pobre puede ser la gente? —Si y qué aprendiste? —Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro; nosotros tenemos una piscina que llega de una barda a la mitad del jardín; ellos tienen un arroyo que no tiene fin.

Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas; nuestro patio llega hasta la barda de la casa, el de ellos tiene todo un horizonte. Ellos tienen tiempo para platicar y convivir en familia tú y mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo. Al terminar el relato el padre quedó mudo, su hijo agregó: —Gracias papá, por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser.

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