6 DE SEPTIEMBRE · VESTIDOS DE LA ARMADURA DE DIOS

El adorador Marco Barrientos entendió que más valioso que el fruto de nuestros esfuerzos, es la revelación de cómo llegamos a adquirir dichos frutos. Durante su niñez vio como su padre se esforzaba por darles todo lo que necesitaban a él y a sus hermanos que crecieron en Ciudad de México. Su padre fue un hombre muy esforzado que logró salir de la pobreza con arduo trabajo.

“Mi padre me dio provisión pero jamás me enseñó a hacer un presupuesto para ganar mi casa; no me dedicó el tiempo necesario para transferirme algo más valioso que el dinero y es la revelación que adquirió durante sus años de arduo trabajo”.

Todos los días trabajaba hasta las tres de la tarde y conducía un taxi hasta las seis para después ir a la universidad. Al salir de la universidad a las diez de la noche, hacia unas cuantas carreras más en el taxi y llegaba a la casa cuando ya todos dormían. Ascendió hasta alcanzar un importante cargo en una entidad pública de México, y Dios lo prosperó y lo bendijo con abundancia.
Cuando partió a la presencia del Señor, Marco y sus hermanos recibieron una herencia. Sin embargo Marco tuvo que experimentar la sanidad en su corazón pues no recordaba los bienes materiales que su padre le había dado, sino el hecho de que nunca compartió con él momentos importantes.

Pastora Claudia Castellanos

declaracion6septiembre verso6septiembre