5 DE DICIEMBRE · LLAMADOS PARA EDIFICAR EL REINO DE DIOS

No es fácil dejar de ser el centro y ponerse al servicio de los demás con humildad, como no le fue fácil a la sociedad reconocer con el astrónomo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) que la tierra no era el centro de nuestro sistema, sino el sol. El sol no gira alrededor de la tierra sino ésta alrededor del sol.

El reino de Dios no es la iglesia es más bien la servidora del reino. Nosotros no edificamos el reino de Dios, el reino viene a nosotros. Por eso en el Padrenuestro decimos: “Venga tu reino”. La iglesia es anunciadora, testigo y señal del reino. La iglesia, pues, no está para que la sirvan ni para servirse a sí misma, sino para servir y ser servidora.

La experiencia y las estadísticas demuestran que, si un nuevo creyente no se reproduce a sí mismo espiritualmente, dando a la luz nuevos creyentes, en el plazo de un año será igual que casi todos los demás. Por eso es tan imperativo aprender a compartir a Cristo desde el principio, cuando el corazón está lleno de gozo y entusiasmo. El cristiano que da testimonio de Cristo es como una tubería de agua, el líquido pasa con facilidad hacia su destino, y la tubería misma esta siempre húmeda y fresca. Cuando no da testimonio suele acabar convirtiéndose en una cisterna, y la triste experiencia es que algunas cisternas terminan oliendo mal.

declaracion5diciembre verso5diciembre