3 DE OCTUBRE · EL PODER DE LA PALABRA HABLADA

El domingo 10 de junio de 1973 se apagó en Irschenhausen, Alemania, la vida del mariscal Erich Von Manstein. Tenía ochenta y cinco años de edad. Von Manstein fue uno de los más famosos jefes alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Era un típico militar prusiano, que hacía del arte de la guerra el único motivo de su vida.

Aquel hombre fue el creador del concepto de la blitzkrieg, o sea, la «guerra relámpago». Esa táctica se podía sintetizar en esta frase: dar el máximo golpe de fuerza en el menor tiempo posible, por medio de ella alcanzó muchas victorias.

Pero hubo otra «guerra relámpago», es una guerra en la cual se aplicó el mismo principio: dar el máximo golpe de fuerza en el menor tiempo posible. Es la guerra que sostuvo Jesucristo contra Satanás. Esa guerra, en la que estuvo en juego el destino eterno de la humanidad entera, se libró en un lugar que no tenía más de un metro cuadrado de superficie, y duró sólo un instante. Fue cuando Cristo, clavado en la cruz, murió por todos los pecadores.

En ese momento, Cristo quebrantó para siempre el poder de la serpiente, Satanás, que es el diablo, y lo venció completamente con el poder de su sangre y de su muerte. Fue una batalla de unas cuantas horas nada más, pero resultó en la victoria más grande de Dios sobre el más temible enemigo de la humanidad. Ahora nosotros podemos aprovechar esa victoria. Basta con que determinemos servir de corazón a Cristo el vencedor.

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