3 DE MARZO · LA GRACIA

Un día un papá viajaba en tren con su hijo de veinticuatro años. El joven parecía muy impresionado por todo lo que veía; no quitaba su mirada de la ventana y comentó: “Mira papá, los árboles se quedan atrás…”.

Había una pareja sentado junto a ellos y lo observan extrañados de su comportamiento, les parecía tan infantil. Después el joven agregó: “Papá mira las nubes, corren con nosotros”. La pareja ya no pudo resistir y mirando al padre le dijo: “Porque no lleva a su hijo a buen doctor”. A lo que el padre respondió: “Sí, fue exactamente lo que hice, de allí venimos, mi hijo nació ciego y hoy lo operaron y recobró la vista! Cuando tienes visión todo se ve hermoso”.

declaracion3marzo

versomarzo3