3 DE ABRIL · LA FE NOS IMPULSA SIEMPRE HACIA DELANTE

El Dr. Cho compartió: “Un día mientras estaba leyendo la Palabra quedé tremendamente impresionado por las promesas de Dios, la Biblia dice que si yo tan solo pusiera mi fe en Jesús orando en Su nombre podía recibir cualquier cosa que pidiera, de modo que entonces ore diciendo: Padre, ¿Por qué un hijo del rey de reyes y señor de señores, tiene que vivir sin cama, sin escritorio y sin una silla, y tiene que caminar kilómetros y kilómetros cada día? Por lo menos podría tener un escritorio muy humilde, una silla para sentarme, y una bicicleta para salir hacer visitas. Puse toda mi fe en esa petición y di gracias a Dios.

A partir de ese momento comencé a esperar diariamente el envío de esas cosas; pasó un mes, no obtuve ninguna respuesta, luego pasaron dos meses y así sucesivamente hasta los seis meses y todavía seguía esperando. Un día gris y lluvioso, caí en una depresión profunda. No tenía comida para esa noche, estaba hambriento y cansado. Comencé a lamentarme: – Padre mío, estoy desalentado realmente. No estoy muy seguro de ello pero sé que no puedo negar la Palabra de Dios.

La Palabra debe ser firme, y estoy seguro que habrás de responderme, pero no sé cuándo ni cómo. Si vas a contestar mis oraciones después de que haya muerto, ¿qué provecho tendrá para mí? Si vas a contestar mi oración en vida Señor que sea pronto. A raíz de aquella necesidad el Dr. Cho aprendió una de las grandes verdades espirituales, la de ser muy específico en sus peticiones. Dios no solo le dio lo que él pidió, sino que lo llevó a fundar la iglesia celular más grande del mundo.