“¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza” (Mateo 8:26).

Muchas veces las personas se enfrentan a circunstancias donde dan la impresión de que las cosas se les estuvieran saliendo de control, abriéndole así la puerta a la duda y el temor. De esta manera el enemigo tiene la oportunidad de nublar la visión espiritual de la gente, impidiendo que vean las bendiciones de Dios.

Como podemos ver, Pedro no aprendió la lección completa con aquella experiencia, pues más adelante, cuando quiso demostrar que su problema ya no era el temor, de una manera osada le dijo a Jesús mientras este caminaba en medio de la oscuridad hacia ellos: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” (Mateo 14:28:31). Pedro había logrado vencer el temor, pero ahora necesitaba vencer la duda.

El otro enemigo de la fe es el afán. En el sermón de la montaña el Señor dijo: “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? … Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” (Mateo 6:25·30).

No permita que el temor, la duda o los afanes de esta vida debiliten su fe.

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28 NOVIEMBRE · FE QUE CALMA LA TEMPESTAD

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