Cuando estudiamos la vida del Apóstol Pablo podemos encontrar que él había logrado desarrollar su visión espiritual de una manera extraordinaria, pues veía con la misma nitidez que cuando se mira en un espejo. ¿Qué quiere él que veamos? El tamaño de nuestro ministerio. Por la fe podemos entrar en una relación profunda con Dios; de este modo es como transformaremos las circunstancias positivamente y llamaremos las cosas que no son como si fuesen.

Podremos cambiar lo caótico en algo hermoso y tornar cada adversidad en peldaños que nos permitirán conquistar las mayores bendiciones. Una de las exhortaciones del Señor a la iglesia de Laodicea es la de ungir sus ojos con colirio “para ver”.

Esta iglesia se había apartado de su fe y, por tal motivo, había perdido la visión espiritual. Aunque en lo externo aparentaba una gran prosperidad, interiormente se hallaba pobre, ciega y desnuda.

A medida que logramos tener intimidad con Dios, iremos siendo transformados en esa imagen de gloria captada por nuestro espíritu. Ver la Gloria de Dios es similar a lo que Jacob definió en su experiencia al luchar con el ángel, llamando el nombre de aquel lugar “Peniel”.

“Vi a Dios cara a cara, y fue liberada mi alma” (Génesis 32:30b). Ver el rostro de Dios significa que podemos contemplar las circunstancias transformadas positivamente. Jacob, mientras forcejeaba con el ángel, visualizó como la maldición se tornaba en bendición. Aunque su hermano Esaú cabalgó a su encuentro con la intención de matarlo a él y a su familia, a través de su oración, Dios mudó el corazón de Esaú y el espíritu de odio desapareció. Finalmente, la relación fraternal entre ambos fue restaurada.

San Pablo dijo: “Somos transformados…”; La palabra “transformar” en idioma griego es “metamorfosis”, dando a entender cómo, a medida que estamos en el lugar secreto con Dios, iremos desprendiéndonos de nuestra naturaleza débil y carnal, adquiriendo así el carácter de Cristo. Tendremos Su mente y podremos ver las cosas tal como Él las ve.

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23 ABRIL · COMPORTÁNDONOS SEGÚN NUESTRA NUEVA NATURALEZA

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