23 DE SEPTIEMBRE · RENOVANDO NUESTRO ANDAR CON DIOS

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”: Romanos 12:2

“Después del atentado salimos de Colombia para establecernos por algún tiempo en los Estados Unidos. Al principio, no lograba encontrar mi lugar, porque extrañaba mucho mi nación. En medio del proceso de adaptación el enemigo trato de atacarme con algunos pensamientos:

¿Qué estamos haciendo aquí? ¿Por qué hemos venido? ¡No hay nada para nosotros en este lugar!

Nunca voy a ver a mi familia, vamos a perder todo por lo que hemos trabajado. Esta ciudad es triste y aburrida; no pertenecemos aquí. Deberíamos empacar y regresar a Colombia, hazlo ya!”.

De repente, en lo profundo de mí, algo empezó a moverse, en el fondo de mi corazón, de mi alma y de mi espíritu, oí estas palabras resonando: “La bendición del Señor es la que enriquece y no añade tristeza con ella”. Las sentí de una manera tan íntima tuve que decirlas en voz alta; levanté mi voz y repetí esta declaración: “La bendición del Señor es la que enriquece y no añade tristeza con ella”. Al hacerlo vino a mi un terrible dolor de cabeza, que fue sanado solamente por una intervención divina.

Esa misma noche, Dios le habló a mi esposo y le dijo: “César, lo que tu esposa vivió fue lo mismo que Eva experimentó en el huerto del Edén. Si ella hubiera aceptado los pensamientos que el enemigo estaba poniendo en sus mente, hubiera sido comer del fruto, y te hubiera dado a probar a ti también. Ambos se hubieran salido de mi propósito, pues estar en mi propósito es estar en el paraíso.

Hoy en día Estados Unidos se ha convertido en nuestro segundo hogar y Dios nos ha bendecido más de lo que nos hubiéramos podido imaginar; todos nuestros hermosos nietos nacieron acá y Dios nos esta usando para establecer una iglesia poderosa.

Nuca aceptes que los pensamientos sutiles del enemigo te saquen del propósito perfecto de Dios”.

Pastora Claudia Castellanos

declaracion23septiembre verso23septiembre