23 DE AGOSTO · CONSOLADOS POR DIOS

“Conocí a mi líder mientras estudiaba periodismo en una universidad de Bogotá, Colombia. Tras varias invitaciones de la joven, accedí a ir a un encuentro que se realizaba fuera de la ciudad por 3 días, en octubre de 2012.

Allí recibí sanidad, liberación y la firme convicción en mi corazón de que el Señor tenía un propósito para mi vida; entendí que lo único que necesitaba para seguir adelante era el amor de mi Padre Celestial. Salí del encuentro con esta firme convicción y al llegar a Bogotá hablé con la Pastora Sara Castellanos. Ella me dijo que lo más importante después del encuentro era cuidar lo recibido porque la prueba podría venir, pero ahora todo era distinto porque conocía a Jesús, mi fortaleza.

Exactamente un mes después, el 4 de noviembre, mi padre falleció en un terrible accidente automovilístico. A veces pensamos que el encuentro trae sanidad después de acontecimientos como este, pero en mi caso pude ver cómo el encuentro fue un escudo de protección para los momentos de prueba.

Entendí que el Señor me había llevado al encuentro porque sabía que enfrentaría una situación que alejada de Él me hubiera destruido. Pude ver cómo Su poderosa mano me levantó de la prueba y cuidó de mí y de mi familia. Un encuentro con Jesús protege nuestras vidas y guarda nuestro corazón en los momentos de dificultad”.

Testimonio Stephanie Valencia

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