22 DE MARZO · REDIMIDOS POR EL PACTO

Willie Myrick, se encontraba en el patio trasero de su casa, en Atlanta, Estados Unidos, cuando fue capturado por maleantes, quienes lo pusieron dentro de un carro. Asustado, comenzó a cantar e incluso cuando el secuestrador lo insultó y le ordenó que se callase, el niño no obedeció y siguió cantando. Después de tres horas de canto, los secuestradores lo liberaron cerca de la casa, exigiéndole al niño que no dijera nada a nadie. Willie, fue a la casa de un conocido y les pidió que llamasen a sus padres.

El autor de la canción de alabanza, Hezekiah Walker cree que Dios usó su música para salvar la vida del niño. El coro de la alabanza dice: “Dios, mi sanador. Dios, mi libertador. Sí, Él es, sí lo es. Todas las alabanzas y elogios son para nuestro Dios”.

declaracion22marzo

verso22marzo