Moisés estaba viviendo un momento muy difícil. ¿Cuántos grandes oradores habría en su época? Dios decidió escogerlo, pues no había nadie en este mundo moldeado por Su mano como él. A pesar de que Moisés tenía un gran problema de tartamudez, fue el hombre más poderoso en el discurso oral, pues cada palabra que salía de sus labios era un decreto en el mundo espiritual.

Dios le había dicho que lo ayudaría a hablar y le diría qué decir, pues Él respaldaba sus palabras. Cuando Moisés hablaba, venían las plagas; oraba, y se detenían. Podía traer los juicios de Dios sobre los impíos y también podía detener el castigo divino. Con su palabra abrió el Mar Rojo para que el pueblo pasara en seco; con su palabra hizo que las aguas se juntaran y muriera el ejército de Faraón. Con su palabra hizo descender maná del cielo y el pueblo de Dios fue sustentado por cuarenta años en el desierto. Con su palabra hizo salir agua de la roca y el pueblo sediento bebió. Moisés conocía muy bien el protocolo en el palacio del Faraón, sabía los niveles de exigencia que tenían, ya que el Faraón, como único monarca era un déspota, y si alguien no le agradaba podía mandarlo ejecutar.

Moisés sabía que su tartamudez era un gran obstáculo para hablar con autoridad al Faraón, mas el Señor ya tenía la solución a través de su hermano Aarón: “Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios” (Éxodo 4:15·16).

De esta manera, Moisés tuvo que apoyarse en Dios para hablar al Faraón y llegó a ser el hombre más poderoso en palabra, tanto en Israel como en Egipto. Luego en uno de los Salmos, él dijo: “Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres” (Salmos 90:3). Más adelante, él dice: “Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años en que vimos el mal” (Salmos 90:15). Moisés pide al Señor que la recompensa no sea inferior al tiempo de la aflicción.

declaracion21septiembre

verso21septiembre

temasoracion6sept

21 SEPTIEMBRE · EL SECRETO DE LA ELOCUENCIA

|

630 comentarios