20 DE AGOSTO · UNA DETERMINACIÓN DE AMOR

Sucedió en la época en que en América se compraban y se vendían esclavos africanos. Uno de esos esclavos, alto y musculoso, en cuyo rostro se dibujaba nobleza de carácter, despertó el interés de un hombre inglés que deseaba comprarlo.

—Si usted me compra —le dijo el esclavo al inglés que estaba arreglando el precio con su dueño—, ¡yo nunca le serviré! El inglés miró al joven un buen rato, pero no respondió nada. Entró en la oficina del comerciante, pagó el precio por el esclavo, y salió con un documento en la mano.

—Lee esto —le dijo el inglés al atlético e inteligente esclavo. El joven leyó el documento, y no podía creer lo que leía. Allí estaba legalizada su libertad. En aquel documento constaba que el precio total de su libertad había sido pagado y que él ahora era dueño de sí mismo y podía hacer de su vida lo que quisiera.

—Dijiste que si te compraba, no me servirías —le dijo el inglés—. Me gusta tu dignidad. He pagado el precio total de tu libertad para que, de aquí en adelante, seas un hombre libre y digno.

Al joven le rodaron las lágrimas y, deponiendo toda actitud agresiva y con voz tierna y humilde, dijo:

—Señor, no sólo seré su servidor, sino que si llega a ser necesario, daré la vida por usted.

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