2 DE DICIEMBRE · FORMADOS Y RESTAURADOS POR DIOS

Eduardo Flores es un hombre de 45 años, natural de la ciudad de Chiclayo, Perú. Desde los 13 años comenzo a consumir drogas y su adicción lo llevó a perderlo todo: familia, amigos y todas sus posesiones. Se convirtió en un indigente en un alcohólico, vivía en las calles, sin rumbo, sin saber qué hacer y parecía ya no tener esperanza. Un día los líderes de la iglesia de Chiclayo salieron a evangelizar y les compartieron a varias personas que estaban en la misma condición, ese día les entregaron ropa y alimento.

En ese momento Dios tocó profundamente la vida de Eduardo y todo comenzó a cambiar. Eduardo entendió que Dios sí existía, que lo amaba, que quería ayudarlo a salir de su situación y que era el Único que podía hacerlo. Dios hizo el milagro y pudo asistir a un encuentro de tres días, pese a una enorme lucha en su interior y a la oposición de sus compañeros, que incluso lo golpeaban para evitar que asistiera. Pero Jesús manifestó su poder y guió a los líderes de la iglesia para que pudieran ayudarlo a salir del medio donde se encontraba, y asistió a su Encuentro. Allí fue completamente transformado y liberado por el poder de Dios, las cadenas de los vicios fueron completamente desechas.

Hoy en día es un hombre sano; totalmente libre de las adicciones; vive en una casa que le dieron sus padres y; lo más importante; honra, sirve y ama a Dios de todo corazón.

Pastora Claudia Castellanos

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