J.C. Penney es el hijo de un predicador que ha edificado un imperio mercantil poniendo como base: Dios, moralidad, trabajo firme y confianza en el prójimo. El día en que creía que iba a morir. Después de una serie de reveses financieros serios ingresó en un sanatorio mental en Battle Creek, Michigan. El recordó que una mañana, cuando aún se halla en plena depresión oyó que cantaban en el edificio. Se dirigió, arrastrando los pies al andar y débilmente, por el pasillo a una sala en la que celebrara una reunión de oración. Se dejó caer en un asiento de atrás y escuchó las líneas de un himno familiar.

«En tus afanes y en tu dolor Dios cuidará de ti; Vive amparado en tu inmenso amor, Dios cuidara de ti. Dios cuidara de ti y por doquier contigo irá Dios cuidara de ti, nada te faltara. Si desfalleces en tu labor, Dios cuidara de ti Si ves peligros en derredor, Dios cuidara de ti».

De repente gritó: ¡Oh Dios¡, yo no puedo hacer nada. ¿Quieres cuidar de mí? Explicando este incidente en su vida dice: Tuve el sentimiento de que me habían transportado desde una sima oscura a un espacio libre y lleno de sol. Se me quito una carga del espíritu. Salí de aquella sala hecho otro hombre. Había entrado abrumado por una parálisis del espíritu, Salí con un sentimiento de alivio, completo.

Dios cuidó de J.C. Penney . Recobro la salud y volvió a emprender una carrera de negocios basando su trabajo en estos seis principios:

  • Una preparación cuidadosa
  • Trabajo firme
  • Honradez absoluta
  • Confianza en los demás
  • Vencer las dificultades en un espíritu de amor
  • Aplicación de la regla de oro

De esta manera fundo una red de establecimientos comerciales conocidos por todos los Estados de América.

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1 ABRIL · APOYÁNDONOS EN DIOS

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