“¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (Juan 11:40)

Martha la hermana de Lázaro, quien había muerto 4 días atrás, está con Jesús frente a la tumba de Lázaro y se sorprende al escuchar a Jesús decir: “Quitad la piedra”. Ella le dice: “Señor, hiede ya, porque es de cuatro días”. Pero Jesús le dice: “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”.

Martha tenía la habilidad de ver todo con los ojos de la lógica; pero por otro lado Jesús, Señor de todas las cosas y quien al que desea le da vida, sabía muy bien lo que acontecería. Que quería decir el Señor cuando le preguntó a Martha: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? ¿Qué es lo que debemos creer? Pablo dijo: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. (Romanos 10:17).

Por la actitud de Martha, da la impresión de que aunque ella había estado cerca del maestro, aún no lo conocía, y ese era el motivo por el cual se preocupaba más por las tareas cotidianas que por estar en la presencia del Señor adorándole.

“Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. (Lucas 10:39·42).

Como María disfrutaba escuchar la palabra de Jesús, no necesitó ninguna amonestación de parte del Señor. Martha representa aquellos cristianos que creen en Jesús pero no se relacionan con Él y cuando esto sucede, los afanes y las preocupaciones de este mundo los absorben, a tal punto que logra distanciarlos del la senda de la fe.

El apóstol Santiago dijo: “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18). Dios dejó la puerta abierta para que todo aquel que quiera, pueda nacer a la vida nuevamente. El nuevo nacimiento implica un desprendimiento de la naturaleza afectada por el pecado para que el espíritu fructifique en el reino espiritual.

A través del profeta, el Señor dijo: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” (Ezequiel 36:26·27). Nadie en este mundo podrá jamás tener dos corazones al mismo tiempo, nadie tiene un corazón para Dios y otro para el pecado; quien está del lado de Dios, aborrece el pecado. Su promesa es: “Corazón nuevo, espíritu nuevo”, cuando esto sucede, Dios remueve el corazón duro y el espíritu rebelde.

El espíritu nuevo que recibimos es el Espíritu de Dios. Pablo lo comprendió, y dijo: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).

El Espíritu de Dios es el único que nos ayuda a entender las Escrituras, es aquel que nos da la fuerza para obedecer y prepara el ambiente para que se cumplan Sus promesas en nosotros.

El Apóstol Pablo menciona tres áreas fundamentales que son temporales, pero que también tienen connotación eterna; habla de la fe, la esperanza y el amor.

La fe es para hoy, la esperanza es para el mañana; puedo decir que la esperanza es la visión, la proyección que nosotros tengamos. Muchos confunden fe con esperanza, y por ello algunos dicen: “Tengo fe que el Señor algún día me sanará”; “Tengo fe que algún día mi hogar va a cambiar”, “Tengo fe que algún día la situación económica va a mejorar”, eso es esperanza, la fe no es futurista sino actual.

El Señor Jesucristo dijo: “Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Marcos 11:22·23).

declaracion18octubre

verso18octubre

temasoracion6sept

18 OCTUBRE · LA FE QUE CONQUISTA LA ESPERANZA

|

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>