18 DE ENERO · EL MILAGRO ESTÁ EN SU BOCA

Para educar a sus hijos los padres requieren de sabiduría, y esto fue lo que hizo un padre con su hijo que tenía problemas de mal carácter. Un día le entregó a su hijo una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia debería clavar uno detrás de la puerta. El primer día clavó 37 clavos. Las semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba menos clavos detrás de la puerta.

Descubrió que era mucho más fácil controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, este le sugirió retirar un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven finalmente pudo anunciarle a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta.

Su padre le tomó de la mano y le llevó hasta ese lugar, y le dijo: “Hijo, has trabajado duro, pero mira todos esos hoyos en la puerta, nunca más será la misma puerta. Cada vez que pierdas la paciencia deja cicatrices exactamente como las que aquí ves. Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero el modo en el que lo digas lo devastará y la cicatriz perdurará para toda la vida”.

Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física. Los amigos son joyas preciosas, nos hacen reír, nos animan a seguir adelante, nos escuchan con atención y siempre están dispuestos abrirnos su corazón. Tenlos siempre presente!

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